5 pasos para elaborar tu propio macerado de pisco en casa

Un macerado puede ser el perfecto acompañante de un momento especial. Si hablamos de elegir una bebida que vaya muy bien con nuestro pisco, esta puede ser la mejor opción para disfrutar en un chilcano o un sour.
Los macerados los puedes encontrar en cualquier bar o restaurante, y los hay de frutas y hierbas.
Si eres de los que se atreve a investigar un poco más de esta bebida, y estás dispuesto a prepararla en tu casa, toma nota de algunos consejos de preparación.
Pisco con alto grado de alcohol. Es importante seleccionar un producto que tenga un considerable porcentaje de alcohol, para disfrutar mejor de esta preparación. El pisco quebranta es una buena elección, ya que el objetivo es extraer sabores y aromas fuertes que van a poder pasar mejor por el proceso de maceración.

El beneficio de las hierbas aromáticas. Pero antes de incluirlas, no olvides deshidratarlas para encontrar una mejor concentración de su sabor y aroma, y que puedan mezclarse mucho mejor con el pisco.
Proceso largo, pero recomendado. La maceración de hierbas o frutas que hagas en casa tomará alrededor de 15 a 20 días, dependiendo qué tan fuerte quieras el sabor. Durante este tiempo, deberás remover el macerado a diario, unas tres veces al día, y mantenerlo en un lugar fresco, donde no tenga contacto con el sol directamente.
¡Llegó el momento de la preparación!
Elige las mejores frutas, hierbas o cortezas que vas a usar.
En una botella de boca ancha 250gr de la fruta o hierba que has elegido por cada litro de pisco que vas a utilizar.
Deja macerar por un periodo aproximado de 15 días. Eso sí, cuando más prolongues el tiempo, mejor macerado tendrás, ya que la mezcla del pisco y las las frutas o hierbas que uses será mucho más intenso.
Cuando estés a pocos días de terminar con este proceso, prueba el producto para descubrir cómo ha evolucionado su sabor, antes de poder filtrar. El aroma del pisco y los insumos que has utilizado deben sentirse juntos.
Para terminar, colar tu preparación con un papel de filtro, evitando que no pasen residuos. Luego, usa una botella limpia donde podrás incluir tu nuevo concentrado.